Caminos no tomados | Weblog de Seth



y contra O.

Liderar un proyecto es provocar la muerte de un millón de ‘sure’.

Había una larga cola en el puesto de helados, pero la persona que estaba delante no se movía. El cliente había reducido la elección a cuatro sabores, pero estaba paralizado, incapaz de elegir.

No es porque alguno de los sabores no estaría bien. Todos fueron buenas elecciones. Es porque elegir un sabor significaba no tener los otros tres. Conseguir un helado se había convertido en un baile de arrepentimiento.

No se puede construir un automóvil de lujo que también sea económico, Y se conduzca bien fuera de la carretera, Y sea muy rápido Y súper seguro. No se puede crear un evento que sea íntimo, abierto a todos, probado, resistente a cualquier clima, realizado al aire libre y único.

Nos enfocamos en la frustración de perder un ‘y’ cuando nos ponemos nerviosos acerca de las decisiones que se nos pide que tomemos, cuando dudamos acerca del compromiso. Y nos obsesionamos con las restricciones que ya hemos aceptado porque nos ralentiza y amplifica nuestros miedos.

En lugar de centrarnos en lo que estamos construyendo, nos centramos en los caminos que ya no están abiertos.

Si vamos a crear algo, si vamos a enviar el trabajo, el camino positivo es buscar las limitaciones y aprovecharlas. Ellos son el punto. Sin restricciones, sin proyecto. Cuando los vemos como peldaños en el camino hacia el trabajo que esperamos hacer, no son un problema, son una señal de que estamos en algo.

Gestionar un proyecto es el oficio de escoger esto ‘o’ aquello. ‘Y’ no suele ser bienvenido porque ‘y’ es una trampa.