Creo cosas que no son ciertas



La mayoría de nosotros lo hacemos.

El desafío interesante es que nuestro cerebro no suele hacer que las creencias y la realidad probada se sientan como cosas diferentes. Es casi como si ‘verdad’ y ‘creencia’ solo se convirtieran en categorías separadas en nuestro pasado reciente.

A medida que nuestras acciones continúan chocando con la realidad, y nuestra cultura tiene dramáticamente más interacciones entre personas de diferentes orígenes, este error puede convertirse en un problema actual.